lnfinitodevenir

Lo psíquico

Células Células Células

La locura

Los Otros

Al “desequilibrado mental” no lo identificamos fácilmente, porque en la generalidad de la gente hay una creencia, esto es, una representación social del enloquecimiento, a modo de cliché 1 formulada por la producción farmacéutica, vale decir, un estilo cognitivo, a veces, con prejuicios, sobre qué significa estar al borde de la locura. Interrogante éste que más bien la oculta, al querer referirse sobre la esquizofrenia por la resistencia que esto genera en el común de la gente. En efecto, no es loco sino quién quiere afirma J. Lacan. Con esto podemos decir que no es terreno popular la interpretación de cómo y por qué el individuo llega a estar loco.

  Ahora bien, ¿quién está autorizado a designar como loco al individuo supuestamente considerado raro? ¿Con qué autoridad o nivel de cordura se lo llama a uno loco? Para algunos, la palabra locura, no es un término interesante dado que se escucha a menudo y se lo aplica a todo el mundo (¡estás loco!!!!, dice la chusma), de ahí la insignificancia del vocablo. Pero, ¿quién alguna vez no ha sido tildado como loco o loca en una tertulia? cuando alguien expresa algo que no se relaciona con las figuras mentales (no-contradicción) de la mayoría del grupo. 

Se lo suele llamar loco/a a quien sale de lo naturalizado por el lenguaje. Lo naturalizado es la creencia de lo dado, del mundo tal cual vemos sin preguntarnos por qué es así y no de otro modo, de ahí que cuando alguien se aparta de los objetos técnicos de uso corriente, que el mercado ha impuesto en la gente como necesidad creada y consumo frecuente, sea tachado de loco/a. En este caso, es chiflado/a el que no es como todos, es decir, consumidor pasivo de los objetos que se publicitan en los “mass medias”; en otros términos, cuando alguno/a se atreve a correrse de lo que dicen y hacen todos, el hombre del sentido común, es visto de inmediato por la mayoría como chiflado/a. El vulgo es el sujeto de la inmediatez, el cautivo a la vista del “Amo”.

El “Gran Amo” es hoy la ilusión de velocidad que crea la informática, ya que desde la primera infancia está el niño vacunado con la “play station”, "el celular", "la computadora", objetos del mercado para cuyo uso no es necesario aprendizaje alguno. La ilusión es la falta de luz que nos hace creer lo que los otros nos hacen ver. Esto que vemos y creamos son los objetos de consumo que el mercado impone como verdadero. De ese modo, los padres son quienes imprimen un sello al niño de esta ideología capitalista para que esté permanentemente entretenido, como una marca psiquica que se crea en el infante. De ahí que esta la vision de los padres determine la vida del chico. Pues la mirada del adulto es la que empuja, determinando así ese estado de alucinación en la psiquis del chico, a una nada que se va a manisfestar en el sujetohasta la vejez (-se podría pensar que el niño es síntoma de la locura de los padres, puesto que es en él en donde se ha depositado la demanda del nucleo familiar).

En efecto, para la interpretación vulgar, el loco es el que pone en cuestión las demandas impuestas por los otros. Los otros son el mundo del trabajo, la competencia, el mercado, lo familiar, todo lo identificado como uno para siempre. De ahí que los científicos, los artistas, los genios, son considerados injustamente locos/as porque no son como la mayoría que ve desde la opinión. 

Pues bien, aunque nos vean a la moda, nadie se animaría a decirnos que estamos chiflados. A lo mejor a lo lejos, en la esquina y sin que nos demos cuenta, nos dicen realmente: ¡loco! o ¡mamarracho!, pero ¿qué es mamarracho? (el “mama”, el “racho”), ¿qué es estar loco?: -tener creatividad, improvisar…, cuando nos inspiramos en la cocina y nos esmerarnos para comer sano “¿no nos suelen calificar de locos?” cuando preparamos un plato fantástico: “¡qué loco!!!”, dicen…; pero, ¿qué significa estar loco?, ¿por qué nos tildan de locos las personas adaptadas al sistema?, ¿qué es un trastorno obsesivo compulsivo (TOC)? Para muchos un TOC se ve a simple vista en la vida social. 

¿Qué significa no estar cuerdo?,
¿hacer siempre lo mismo?

En primer término, conviene aclarar que hay niveles de locura. El loco, es decir, el que padece la enfermedad es un ser que está encerrado en sí mismo, de ahí que los artículos que se escriben en los manicomios, no tengan relación con el afuera, porque el paciente no puede comunicar eso que redacta, porque no pueder tener correspondencia con nosotros. 

Esto es lo que diferencia el arte de la locura, en cuanto que la obra de arte tiene un vínculo con el espectador, por ejemplo, en el teatro o la música, en cambio, cuando algo no funciona y no tiene vínculo con el afuera es un poco una locura. Por ejemplo, cuando algo no funciona y uno lo sigue haciendo y haciendo (y no le importa), y la repite llevándolo a escena o en la vida cotidiana, con esto, podríamos decir: “es un poco loco…”. Con ello señalo que el peligro que puede generar la locura en un grupo de teatro funciona

  El loco es el que tiene un delirio solo, en cambio, nosotros decimos que “la pared es una pared” y es un delirio decirle a eso mismo, es decir, a esa acumulación de materia: “pared”; pero todos estamos de acuerdo en llamarla de esa manera. Es decir, todos acordamos sobre esa locura. Y también el loco queda solo en esta postura, porque no hace acuerdo con los otros. 

En segundo término, nosotros vivimos en un espacio que es una locura, al sostener una realidad que vivimos todo el tiempo, por ejemplo, la bicisenda es una cosa psicótica, porque es una línea en la nada que se corta, que no se sabe hacia dónde va, por qué está ahí, no se sabe quién la hizo. Estamos rodeados de cosas que son psicóticas en la ciudad. 

En suma, quienes nos consideran un poco loco, la gente que vive con nosotros y nos dice: “cómo te va loco!!!”, o cuando nos viene una “hipocondría” y creemos que nos enfermamos, y así concurrimos a las guardias de los hospitales (porque creemos tener taquicardia); aclaro que hay que tener cuidado con “esto”, porque te pueden internar, pues creen que tenés un infarto, pero no tenés nada, en realidad, es la locura de uno. Con esto, las obras sociales te cobran la internación, la medicación, el material descartable. Como también no creemos que cuando nos miramos las manos y al ver las venas hinchadas y, aunque nos sentimos que estamos bien, ¿uno tampoco cree que siente que se le ha subido la presión?

Parece que la creatividad es lo contrario de la locura. Ahora bien, para crear hay que salir un poco del sentido común y ahí parece que estás un poco loco en ese momento, pero es lo contrario. ¿Qué dice el sentido común al pensar la locura? Albert Einstein ha señalado que la locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes.

¿Quién te puede llamar?: -¡loco!

Conviene detestar lo que nos dicen “sos tal cosa”, “es tal cosa”, detestar también a los que te preguntan ¿si sos tal cosa? Dentro de ese listado, que podemos detestar seguido de un “sos”, un “es”, un “algo”, podemos incluir a eso que se llama “locura”. Lo que se llama locura es un invento de la razón. Por eso, hay que detestar a que cualquier forma de vida, que se la identifique como locura. Porque el que dice sos una loca o loco es El Psiquiatra. Ahora bien, si hay una locura un delirio sistematizado es algo que se llama DSM-IV. 

Atrás Arriba Comunicate Bajar en pdf Texto comprimido

¿Qué es el DSM-IV?

Es el Manual Estadístico de Desórdenes y Trastornos según la asociación de psiquiatras de los EEUU y que todo el planeta sigue y con el cual nos fijan si somos normales o no. Ejemplos de locura: 

1. Creer que si pagas los impuestos tenés más derechos que si no lo pagas. 
2. Creer que el amor tiene que ver con el matrimonio. 
3. Creer que la afectación de las emociones alegres tienen que ver con el amor. 
4. La monogamia.
5. La heterosexualidad obligatoria.
6. Creer que la escuela te va enseñar algo. 
7. La propiedad privada. 
8. Creer que la familia, núcleo básico de la sociedad, nos va dar el poder de elegir algo. 
9. Creer que “elegimos algo” es una bella locura. 
10. Creer que somos individuos y no tecnovivos conectados, organismos multicelulares. 
11. Creer en la bondad de la naturaleza. Es decir, que se puede volver a eso. Que no es una creación de nosotros, bellos animales culturales llamado: humanidad. 

Esa es la gran creación.
La locura no-es, se nos hace.
La locura nos la hace el poder

Si hay algo de locura en el sentido común es el fanatismo. Cuando se paga $100,00 por gritar en la cancha para ver 22 tipos que corren detrás de una pelota (un grupo de locos). El futbol no es locura cuando refleja y genera algo que es muy noble. Pues es un evento en donde mucha gente participa de algo que está bueno y no tiene ningún sentido.

Ahora bien, en el deporte, como en muchas situaciones de vida, cuando entra el poder, se convierte en loco, pues se juega en serio por ganar, en cambio cuando perdes se juega por otra cosa, y allí es donde aparecería aquello que se llama locura. Es muy distinto y noble cuando se juega por encontrar entre todos algo, o sea, a mi equipo favorito, y termina ahí. Pero, cuando se vuelve en serio, ahí se torna loco en el mal sentido, se vuelve mediocre más que loco. Pero en sí el futbol es algo extraordinariamente noble. Donde unos cuerpos se organizan en un espacio y entran en comunión con un montón de gente, es digamos el último rito que nos queda como legado de la humanidad.

El futbol es loco cuando se juega en serio por ganar

Otro ejemplo de locura es gastarse $ 5.000,00 en un collar de perlas para ir caminando en la calle con él. Esto parece más bien de alguien que no sabe disfrutar de la vida o que nunca ha vivido. Si bien en el mundo de la moda, todos están esperando en ver cómo consumir. Y hay mucha gente que está en ese consumismo y cree que va a ser diez veces mejor. Pero lo que no saben es que toda mona vestida de seda, mona queda. Es absurdo pensar que porque te gastas $5.000,00 en una cirugía o en un vestido y la mujer se abre el pecho con las lolas nuevas recién frescas y los ganglios todo metido para arriba y diga: -“sres. me gasté $ 5.000,00 en una operación o en un vestido”. Habría que pensar en la decadencia de esa mujer respecto a la vida, porque todavía no maduró. 

 Arriba Comunicate Bajar en pdf Texto comprimido

Convivimos con la locura

¿Qué cosas nos vuelven locos?
El exceso de razón nos vuelve locos. Las personas que creen tener la razón. La persona que se considera que tiene la verdad porque nos violenta profundamente. Genera una profunda angustia. El dinero es una locura tremenda. Pagar las cuentas, el pago fácil, que no es cómo tal, pues hay que hacer la fila siempre. Los políticos nos vuelven locos. La realidad nuestra es una locura pensada a propósito para volvernos locos. ¿Pero cuál es el sentido?

¿Qué es lo que se encierra como locura?

Se encierra a la gente que tiene una sensibilidad y sabe algo que a nosotros no, o nos da miedo saber, esto es, con algo que nos da miedo. Los locos conectan con algo que le hace saber al otro. 


Las personas que se dan conmigo. Que se dan asimismo el nombre de pacientes. En realidad, ya vienen locos, vienen marcados como tales, mi trabajo como psicólogo sería pues des/subjetivarlos. Es decir, ya vienen subjetivados como locos. No vienen como obsesivos sino como TOC. Por ejemplo, un amigo que viene a mí casa me dice que todos los aparatos de mi departamento están todos parejitos mirando hacia el sudeste, ¡y tiene razón...!; ahora bien, si me quiere llamar TOC por eso, bienvenidos!!! O como en el Complejo de Edipo, los pacientes ya vienen edipidizados, les tenés que decir: “-no todo pasa por tú mamá o por tú papá-” para generar el cambio. 

Para seguir pensando y desandando la chifladura, podemos decir que la locura es la razón presentada bajo diferentes formas.

Cuando nos miran y nos ven, y nos consideran como locos.

¿Qué hacer?

Primero, algunos nos miran desde su óptica a base de o hacia lo que uno proyecta en el otro. Es lo que tenemos que cuidar. Divina locura es lo que vivimos cotidianamente. A veces tenemos una personalidad atípica. Y por esto, a veces, nos pueden decir, “no sos para este siglo”, te veo para 200 años atrás, pero otros te ven en un plato volador. Para esto, pensemos en los discursos postapocalipticos, postnucleares. Si toda esta producción catastrófica es para el futuro, entonces, conviene rescatar los efectos. Vale decir, cultivar los afectos, cosechar. Porque es lo único que nos va a acompañar para sobrellevar lo que nos espera. 

Segundo, con afectos solo, no vivimos; deberían existir otras cosas para que los afectos subsista. Para no dar pasto a los discursos postapocalíptico que son muy lindo de ver en los filmes. Sería lindo encontrarse con extraterrestre en la calle. Este tipo de fantasía postapocaliptica llama la atención. Ahora bien, si hay algo de lo que deberíamos cuidar es de consumir menos, trabajar menos, para que haya un plafón territorial para que los afectos circulen más comunalmente en equilibrio.

Por último, la locura de los que tienen buena onda. De ahí que la locura sea algo muy subjetivo. Depende de quién mire qué cosa. La locura se presenta también cuando uno no tiene registro, pierde el registro de lo que genera, de lo que es, como los medios masivos. Cuando uno hace algo para que lo quieran y que no le gusta. Cuando trabaja haciendo algo por dinero. Es decir, hacer las cosas no deseándolas es locura. 

Atrás Arriba Comunicate Bajar en pdf Texto comprimido

Para no volverse loco, ¿qué hay que hacer?

Para preservarse de la locura la práctica de una fe puede guiar y crear un camino, pues estas visiones ayudan a no caer en la locura del colectivo y a sostener un modo de pensamiento en la vida.

Cuando uno siente que se está volviendo loco, lo primero que puede hacer es ir al teatro o actuar. Actuar es un poco meterse en la locura. Es romperse uno mismo, a la imagen, y convertirse en otra cosa. Y esta conversión es importante porque en actuación, lo que hay que hacer es no romper el vínculo con ese (el espectador) que está mirando en ese momento, o sea, la comunicación. 

También, para salirse de la locura es bueno imaginar. Imaginar multiplica. Es una locura inofensiva. Porque cualquier cosa es probable, es posible, en un marco irreal. La utopía. Lo negativo y feo es cuando uno se pone más tenso. En cambio, cuando uno se abre o imagina se puede multiplicar y ahí, entonces, se genera algo diferente. 

Es bueno irse de la locura que la razón nos impone todo el tiempo.
¿Qué hay que hacer para no volverse loco por la moda?

  Qué hay que hacer para no caer en las redes enfermizas de la tendencia de lo que nos dicen qué hay que hacer para tener estilo, onda, gas, etc.:

1ro. No mirar la televisión de esos programas que son lamentable. 
2do. No comprar todas las revistas de las teñidas con las pompis al aire. 
3ro. Ir a ver buen teatro.

Historia de la locura

El concepto de locura fue empleado en Europa históricamente en diferentes contextos y con diferentes significados que retrospectivamente se sabe que correspondía a fenómenos distintos, que en la historia de la medicina se encuentra pobremente definidos y que en ocasiones eran incluso contradictorios. La cuestión sobre qué variación respecto a la norma era aceptada como extravagantes y cuáles como locura, podían responder a la región, la época, las circunstancias sociales del sujeto.

Lo que se interpretó como convención social de la locura es la de ser una desviación de la norma. En latín “delirare” de uso en la agricultura significa “desviado del surco correcto”. De ahí que por un desequilibrio mental por el cual un hombre o una mujer sufrían delirios enfermizos impropios del funcionamiento normal de la razón se identificara por la realización de actos extraños y destructivos como loco al aquejado. Los síntomas de ciertas enfermedades como la epilepsia, la histeria, la angustia y otras disfunciones mentales fueron también calificados de locura. 


Conclusiones

Las siguientes notas han sido una aproximación al tema de la locura. Que según el común de la gente es una cuestión que no vale la pena tratar, puesno se cree que exista el loco en medio de la sociedad. Sin embargo, lo tratamos a diario y lo consideramos como si fuera normal, cuando casi siempre está bajo los efectos de un fármaco, un analgésico o un control de tipo psiquiátrico. Según esto, el chiflado sería una palabra de uso diario en la sociedad de una clase de enfermedad que es propio del campo de la psicología.

Es necesario reflexionar sobre la locura desde un marco mucho más amplio. Como de la locura que ven los otros en nosotros. Pues la locura es del que mira y no del que la genera.

R E F E R E N C I A   -   P I E   D E   P Á G I N A 

1  Mediado por la publicidad, los “mass media”, el sentido común. Esto implica que la persona con prejuicios piensa en las otras personas utilizando cliché ya hechos que intentan describir, de manera repetida, la idea de normalidad en un rol social o grupo étnico, y no sus características individuales propias. [Volver al texto]

"Extracción de la piedra de la locura"
Del pintor holandés El Bosco
Realizada entre el 1475 y 1480
________________ ::: ________________

Gustavo Ricardo Rodríguez
Licenciado en Filosofía
Facultad de Historia y Letras - USAL
Inicio || Abrir en pdf || Archivo comprimido || Comunicate || Volver al cielo

  Ver el perfil de Lic. Gustavo Rodríguez en LinkedIn